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BiografíaNuevo León

Alberto Santos de Hoyos: negocios, fútbol y política

Una vida entre varios mundos

Alberto Santos de Hoyos nació en Monterrey el 13 de septiembre de 1941. Cuando murió, en febrero de 2013, su nombre estaba asociado a la industria azucarera, al Club de Fútbol Monterrey, a la política y a varias instituciones sociales. Entre esas dos fechas desarrolló una trayectoria que pasó por la dirección empresarial, el deporte, la representación gremial, la política y la actividad social.

Su historia no se limita a los negocios. Durante los años setenta presidió al Club de Fútbol Monterrey; posteriormente participó en organizaciones empresariales, ocupó cargos de elección popular y estuvo relacionado con proyectos agrícolas, agroindustriales y sociales. Vista en conjunto, su trayectoria permite acercarse a varios de los espacios en los que se desarrolló la vida pública regiomontana durante la segunda mitad del siglo XX.

Una familia vinculada al mundo empresarial

Alberto Santos de Hoyos nació en Monterrey, Nuevo León, el 13 de septiembre de 1941. Fue hijo de Alberto Santos González y Francisca Herminia de Hoyos Chapa.

Su familia ya tenía una trayectoria dentro de la actividad empresarial regiomontana. Su padre, Alberto Santos González, fue uno de los integrantes de la generación que participó en el desarrollo de Galletera Mexicana, empresa que posteriormente sería conocida como GAMESA.

Santos de Hoyos estudió la licenciatura en Administración de Empresas en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, donde se graduó en 1967. Su formación coincidió con una etapa de expansión de la industria regiomontana. Poco después comenzaría la etapa profesional que marcaría buena parte de su trayectoria.

GAMESA: el comienzo de una larga trayectoria empresarial

En 1968, Alberto Santos de Hoyos asumió la dirección general de GAMESA y posteriormente llegó a ocupar la presidencia del consejo de administración.

Durante más de dos décadas estuvo vinculado con la conducción de la empresa. Fue un periodo en el que GAMESA amplió su presencia dentro de la industria alimentaria mexicana y en el que Santos de Hoyos adquirió experiencia en la dirección de una organización empresarial de gran escala.

Esta etapa terminó a comienzos de la década de 1990, cuando la familia Santos vendió su participación mayoritaria a PepsiCo Foods International. Más que el final de una empresa familiar, para Santos de Hoyos significó el cierre de una primera etapa profesional y el comienzo de una nueva fase en la que desarrollaría actividades empresariales mucho más diversas.

La historia de GAMESA tiene, por sí misma, una trayectoria que merece ser contada aparte. En la vida de Santos de Hoyos, sin embargo, representa principalmente el escenario en el que se consolidó como empresario.

Una nueva etapa con Empresas Santos

Después de la salida de GAMESA, en 1991 comenzó una nueva etapa con Empresas Santos. El grupo participó en distintos sectores: la industria azucarera, el comercio automotriz, los desarrollos inmobiliarios y residenciales, el turismo, la agricultura, las telecomunicaciones y la aviación.

Uno de los principales pilares fue la industria azucarera. Ese mismo año, la familia Santos adquirió cuatro ingenios que habían sido puestos a la venta por el Gobierno federal. Con el tiempo, la actividad azucarera se convirtió en uno de los principales componentes de Empresas Santos, mientras que Santos de Hoyos también tuvo participación en organismos relacionados con esta industria.

La diversificación empresarial muestra una característica importante de su trayectoria: después de haber desarrollado buena parte de su carrera en una compañía dedicada a la producción de alimentos, pasó a participar en actividades económicas muy distintas.

El campo como una de sus preocupaciones

La agricultura ocupó un lugar particular en la trayectoria de Santos de Hoyos. Antes de que su actividad empresarial se concentrara en la industria azucarera, participó en proyectos relacionados con el abastecimiento de materias primas agrícolas para GAMESA, entre ellos el cultivo de trigo y soya.

Posteriormente impulsó el llamado Proyecto Vaquerías, en Nuevo León, que buscaba desarrollar nuevas formas de producción agrícola y ganadera mediante la incorporación de tecnología y modelos de organización productiva. El proyecto fue observado como una experiencia relevante dentro de los esfuerzos por modernizar determinadas actividades del campo mexicano.

Para Santos de Hoyos, la relación con el campo continuaría posteriormente a través de la actividad agroindustrial y azucarera. Su participación en este sector también llegó al ámbito de las políticas públicas: durante su trayectoria defendió proyectos relacionados con el aprovechamiento de productos agrícolas y, posteriormente, con la producción de etanol a partir de la caña de azúcar.

Alberto Santos de Hoyos y los Rayados

Otra de las etapas más conocidas de su trayectoria ocurrió lejos de las oficinas empresariales: el fútbol.

Santos de Hoyos asumió la presidencia del Club de Fútbol Monterrey en marzo de 1971 y permaneció al frente del equipo hasta 1976. Su gestión coincidió con un momento de transformación para el fútbol regiomontano. El club tenía como sede el antiguo estadio conocido como El Cerrito, pero durante esos años se produjo el traslado al Estadio Universitario.

Alberto Santos de Hoyos Directivo del Club de futbol Monterrey

También se estableció un nuevo horario para los partidos como local, los sábados a las cinco de la tarde. El cambio coincidió con un incremento en la asistencia registrado durante ese periodo. Durante su administración, el Monterrey alcanzó las semifinales en tres ocasiones.

La etapa de Santos de Hoyos al frente del club es recordada también por el crecimiento de la afición y por el proceso mediante el cual el fútbol comenzó a adquirir un peso cada vez mayor dentro de la vida deportiva de Monterrey. Su participación en los Rayados fue relativamente breve frente a su trayectoria empresarial, pero constituye una de las facetas más visibles de su vida pública.

Del sector empresarial a la política

Antes de llegar al Congreso, Santos de Hoyos ya había adquirido experiencia en la representación empresarial. Entre 1977 y 1979 presidió CAINTRA Nuevo León, además de participar en otros organismos empresariales.

La relación de Santos de Hoyos con los asuntos públicos comenzó a tomar una forma más definida a principios de los años ochenta. En 1982 participó en la creación de la Liga de Empresarios Nacionalistas, concebida como un espacio desde el cual representantes del sector privado pudieran participar en la discusión de políticas públicas relacionadas con el desarrollo económico y productivo del país.

Ese mismo año inició su primera etapa en un cargo de elección popular al convertirse en diputado federal por el Partido Revolucionario Institucional, periodo que comprendió de 1982 a 1985. Más de una década después regresó al Congreso de la Unión: fue senador de la República de 1994 a 2000.

Su actividad política estuvo relacionada con algunos de los temas que también habían formado parte de su trayectoria empresarial: desarrollo industrial, agricultura, energía y condiciones para la actividad productiva. La política representó así otra dimensión de su vida pública, aunque siempre permaneció vinculada con su experiencia previa en el sector empresarial.

Una dimensión que fue más allá de los negocios

La actividad social ocupó otro espacio importante en la vida de Santos de Hoyos. Estuvo relacionado con instituciones y organizaciones como el Instituto Nuevo Amanecer, Casa Paterna La Gran Familia, Andares, Renace y Unidos, entre otras iniciativas.

Su participación en este ámbito también estuvo vinculada con una tradición empresarial regiomontana que relacionaba la actividad económica con determinadas responsabilidades sociales. FEMSA y el Tecnológico de Monterrey lo reconocieron en 2010 con el Premio Eugenio Garza Sada en la categoría de personas por su trayectoria y participación en instituciones y causas sociales.

Al recibir el reconocimiento, Santos de Hoyos señaló que consideraba esas actividades parte de una responsabilidad personal y expresó su deseo de que sirvieran como ejemplo para reducir las diferencias sociales. La importancia de esta etapa no radica solamente en el número de instituciones con las que estuvo relacionado, sino en que muestra que su actividad pública terminó extendiéndose mucho más allá del ámbito empresarial.

Otro reconocimiento relacionado con esta faceta de su trayectoria es el Premio Alberto Santos de Hoyos, creado en su memoria para distinguir iniciativas y personas vinculadas con el desarrollo social. El galardón mantiene asociado su nombre con proyectos orientados a generar oportunidades y mejorar las condiciones de vida de distintos sectores de la sociedad, prolongando así, después de su fallecimiento, una parte de la actividad social con la que estuvo relacionado durante su vida.

Los últimos años

Alberto Santos de Hoyos continuó participando en actividades empresariales y sociales durante sus últimos años. Murió en Monterrey el 14 de febrero de 2013, a los 71 años, a causa de un padecimiento cardíaco.

Para entonces había dejado atrás una trayectoria desarrollada durante más de cuatro décadas en ámbitos muy diferentes: desde la dirección empresarial hasta el deporte, la política, el campo y las organizaciones sociales.

Alberto Santos de Hoyos en la memoria de Monterrey

La trayectoria de Alberto Santos de Hoyos puede leerse como la de un empresario que amplió progresivamente sus espacios de participación pública. GAMESA fue el punto de partida de una carrera empresarial que posteriormente se diversificó. El fútbol lo acercó a una de las grandes expresiones de la vida deportiva regiomontana. El campo y la industria azucarera lo llevaron hacia la producción agroindustrial. La política lo incorporó directamente a la discusión de los asuntos nacionales. Y las instituciones sociales extendieron su actividad hacia otros sectores de la sociedad.

Cada una de esas etapas tiene su propia historia y algunas merecen ser estudiadas con mayor profundidad. Pero juntas permiten reconstruir la trayectoria de un personaje que durante varias décadas estuvo presente en distintos ámbitos de la vida empresarial y pública de Monterrey.

Más que reducir su trayectoria a una sola actividad, la historia de Alberto Santos de Hoyos permite observar los distintos espacios —empresariales, deportivos, políticos, agrícolas y sociales— en los que participó una generación de empresarios regiomontanos durante la segunda mitad del siglo XX.

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